Se trata del RS más potente jamás creado, su equipamiento le brinda lo necesario para arrasar en pista y al mismo tiempo rodar por las calles.

Diego Hernández Sánchez

No hay duda de que siempre sin importar el vehículo que se tenga, en el fondo deseamos que cuente con la fuerza necesaria para una que otra vez nos brinde emoción. Existen versiones, modelos y autos totalmente deportivos que fueron creados para saciar esas ganas.

En esta ocasión se tuvo a prueba la versión más emocionante del Ford Focus, y de eso se trata, de diversión absoluta, del Focus más radical: el RS.

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Historia de éxito

Fue 1998 el año en que el modelo vio la luz por primera vez en Europa, poco tiempo después llegó a nuestro país con buena aceptación gracias a que su diseño así como su sensación de conducción eran elementos que lo distinguían de vehículos que para ese entonces estaban en el mercado.

Veníamos de una época en la que todavía seguían en su apogeo las grandes plataformas, no obstante nuevos segmentos orientados a la practicidad estaban por llegar.

Hasta el día de hoy, han estado en nuestro mercado tres generaciones deportivas del Focus, las cuales contaron con insignias como SVT, ST y RS, mismas que han brindado un plus en equipamiento deportivo a este modelo.

Totalmente deportivo

Durante la semana tuvimos la oportunidad de poner a prueba la última generación de Focus RS. En cuanto a diseño incorpora entradas de aire al frente que le brindan una mejor aerodinámica al momento de alcanzar altas velocidades, lo que le permite tener un mejor centro de gravedad y lo hace más ligero.

El color es un tema importante dentro de sus características, es un azul nitro que lo distingue y que hace alusión a Ford Performance, división encargada de preparar a los vehículos de la firma para alto desempeño. Este color también lo encontramos en su interior como en costuras, frenos e insignias.

La sensación de manejo en pista es muy buena gracias a que en esta generación cuenta con un motor EcoBoost de doble turbocargador y doble árbol de levas que se notan en el despegue y carrera del auto, alcanza una potencia de 350 caballos de fuerza y 350 libras pie de torque llegando hasta los 266 km/h.

Esta motorización se acopla a una caja manual de 6 velocidades que en lo particular percibí con una excelente sensación de manejo, más allá del hecho de poder  ser equipado con paletas de cambios al volante y una transmisión PowerShift.

Ford Performance lo ha equipado con un sistema de tracción total que se basa en dos embragues que distribuyen el total de la fuerza emitida por el motor a las cuatro ruedas; con el eje trasero se puede llegar a comportar como un tracción trasera para derrapes si así se desea.

La pista, su hábitat natural

Recorriendo desde rectas, curvas, chicanas y una peraltada, el auto dio muestra de sus capacidades; la suspensión independiente se siente firme y responsiva sin importar la velocidad en que se toma cualquier curva; gracias a la tracción integral en las cuatro ruedas aumentaba la velocidad, subían las revoluciones y el empuje junto con el sonido que emite su doble escape que hace sentir a quien lo conduce como si verdaderamente fuera un piloto.

Al cambiar de velocidad, alrededor de las 5 mil revoluciones por minuto se puede escuchar cómo el motor y la caja hacen de las suyas traduciendo en pequeñas explosiones ese ímpetu mientras se pisa el acelerador y el ronco sonido del motor se revoluciona al mismo tiempo que empuja a quien lleva el volante de manera inmediata hasta el fondo del asiento.

Cuatro modalidades de manejo permiten configurar las funciones del tren motriz:

  • Normal: De este modo el auto responderá de una manera más estándar para hacer cómodos los trayectos olvidando por un momento para lo que fue hecho.
  • Sport: Ajusta la suspensión, resortes y amortiguadores, el sistema de escape hace más ronco el sonido del motor con el fin de disfrutar el vehículo como todo un deportivo.
  • Track: Se desactivan los sistemas auxiliares para dejar que sea uno quien maniobre en su totalidad el auto.
  • Drift: Con este modo se modifica la distribución del torque a las ruedas, permitiendo realizar derrapes de manera controlada.

Al interior, el sistema de infoentretenimiento se compone de una pantalla de 8 pulgadas y sistema SYNC de tercera generación, que ahora es compatible con sistema operativo IOS y Android Auto, el cual, gracias a la tecnología Mirror Link, se puede tener un duplicado del menú principal del Smartphone en la pantalla del vehículo. Por otro lado, montados sobre la consola central se encuentran los medidores de la presión del turbo boost, temperatura del aceite y presión del aceite.

En conclusión, el Ford Focus RS es un auto para quienes gustan de un manejo divertido que brinda altas prestaciones en deportividad.

Puede resultar que al ser estándar y contar con una suspensión modificada sea algo duro y cansado, no obstante si uno está consciente de lo anterior, puede ser una gran opción.

El beneficio radica en su amplio equipamiento y que estamos hablando de un vehículo con un valor de 883 mil pesos, si lo comparamos con otros autos de características similares estaríamos hablando de hasta el doble de precio.

3.222 Responses to Ford Focus RS: Diversión absoluta a alta velocidad

  1. Keep working ,fantastic job!

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