Lyft expandirá su grupos de socios automotores, empezando por Jaguar Land Rover. La segunda empresa de viajes particulares más grande de Estados Unidos intenta aprovechar los tropiezos de Uber.

Bloomberg

Jaguar Land Rover dijo que está trabajando con Lyft en tecnología de conducción autónoma y que ofrecerá vehículos para alquilar a los conductores de la startup con sede en San Francisco. La automotriz, filial de Tata Motors, también reveló una inversión de 25 millones de dólaresen Lyft como parte de una ronda de financiamiento cerrada en abril, que tasa la empresa en 7 mil 500 millones de dólares.

“Emocionados de anunciar nuestra sociedad con Land Rover y Jaguar para ayudar a lograr nuestra visión de movilidad compartida”, dijo Lyft en Twitter.

La inversión demuestra que las automotrices están cubriendo sus apuestas en el competitivo mercado de los viajes particulares. Tata Group, dueña de Tata Motors y Jaguar, ya había invertido no menos de 100 millones de dólares en Uber, y el año pasado formaron una sociedad de financiamiento en India.

General Motors, una importante inversora y socia de Lyft, comenzó a trabajar en los viajes compartidos con Uber el año pasado tras lanzar un programa parecido con Lyft.

La sociedad entre Lyft y Jaguar llega poco después del inesperado anuncio, hecho el mes pasado, de que la startup de viajes particulares está trabajando con Waymo, de Alphabet. La empresa hermana de Google demandará a Uber por la tecnología de conducción autónoma pese a que la sociedad controlante de Waymo es inversora en Uber.

Además de Jaguar y Waymo, Lyft trabaja con GM en proyectos de conducción autónoma y la semana pasada declaró que formó una alianza parecida con la startup NuTonomy.

“Socios distintos tienen habilidades distintas y esta es una oportunidad muy grande”, dijo John Zimmer, cofundador y presidente de Lyft. “En líneas generales, esto hará efecto dentro de cinco a 10 años, y es fundamental que tengamos varios socios en diversos espacios y lugares”.

Aliados de Uber

Uber tiene sus aliados. La empresa firmó acuerdos sobre tecnología autónoma con Daimler y Volvo Cars. Además, gastó cientos de millones de dólares en tecnologías de ese tipo desarrolladas internamente, que actualmente está probando con los clientes en la vía pública.

Aún no queda claro cómo se utilizarán los autos autónomos en las próximas décadas. Un día, empresas de viajes particulares como Lyft, la india Ola, la china Didi Chuxing y Uber podrían comprar sus propios vehículos autónomos, compartir ganancias con los fabricantes de tecnología de conducción autónoma que operen coches en sus redes o enfrentar la competencia de nuevos sistemas autónomos de viajes particulares.

Por ejemplo, Elon Musk, de Tesla, manifestó su interés en crear un servicio semejante para sus clientes.

“Creemos que esto tiene para rato”, dijo Zimmer. “Yo solía salir a correr una milla. Para eso se dan cuatro vueltas, y quizás estemos en la segunda”.

No se permiten comentarios