Las automotrices, golpeadas por el escándalo de dos años ligado a los motores diésel, priorizarán la mente sobre la fuerza en el Salón del Automóvil de Fráncfort 2017.

Bloomberg

Aunque habrá una gran cantidad de nuevos modelos y autos conceptuales, desde el Continental GT de Bentley hasta el prototipo eléctrico de Mini, algunos de los mayores fabricantes están tomando el evento bienal que comienza esta semana con más calma que en ocasiones anteriores. Algunos, como Fiat, ni siquiera estarán presentes.

“Queremos resaltar nuestro poder de innovación y nuestras ideas, que darán forma a la manera en que las personas usan los autos y se trasladan”, dijo Hildegard Wortmann, vicepresidenta sénior de la marca BMW, refiriéndose a los planes del fabricante de automóviles de lujo para el evento.

BMW se unirá a TED, el patrocinador de las TED Talks, como juez de una competición entre media docena de ideas futuristas, incluyendo la fabricación de coches impresos en 3D a partir de plástico reciclado.

Su principal rival, Mercedes-Benz, organizará una serie de charlas de tres días en la que intervendrán personajes destacados como el exastronauta Buzz Aldrin y la supermodelo y empresaria Amber Valetta, que ni siquiera se centrarán en los automóviles.

“Queremos ofrecer a los asistentes una experiencia de comunidad, mediante un diálogo, en lugar de una presentación clásica de nuestros productos”, manifestó Jens Thiemer, vicepresidente de marketing de Mercedes.

Esta mesura dista mucho de la actitud de bravuconería y superioridad que caracterizó a ediciones pasadas del Salón del Automóvil de Fráncfort, como la de 2011, cuando Audi gastó 10 millones de euros (12 millones de dólares) en una pista cubierta para igualar al circuito de pruebas de BMW.

En esta ocasión, Audi, filial de Volkswagen, ni siquiera tendrá su propio pabellón en la mayor feria automotriz de Europa y BMW no instalará una pista.

Bentley Continental GT

Bentley Continental GT

Dinámicas cambiantes

El nuevo enfoque refleja la dinámica cambiante del sector. A medida que las automotrices europeas afrontan las consecuencias de la crisis de los motores diésel, también están invirtiendo sumas récord en vehículos eléctricos y tecnología de conducción autónoma que pueden o no dar resultados.

Además, a medida que los autos se vuelven más inteligentes y las funciones de conducción autónoma se desarrollan más, los fabricantes están mirando más allá de los salones del automóvil para exhibir sus productos a los consumidores adeptos a la tecnología.

Jaguar Land Rover celebró su propio “festival tecnológico” inaugural en Londres el fin de semana antes de que se iniciara el Salón del Automóvil de Fráncfort, un evento de tres días “dedicado a estimular las conversaciones” sobre el futuro de la movilidad, según su página web.

Ford fue la primera automotriz en instalar una exhibición en la convención de videojuegos Gamescom en Colonia, Alemania, el mes pasado. En el interior de un Focus RS de alto rendimiento, los visitantes pudieron usar anteojos de realidad virtual y “dar” una vuelta cronometrada por el circuito belga Spa-Francorchamps.

BMW, a su vez, decidió lanzar su sedán M5 en Gamescom para complementar la presencia virtual del vehículo en el juego de computadora “Need for Speed Payback”.

Prototipo eléctrico de Mini

Prototipo eléctrico de Mini

Algunas ausencias

“Costará mucho recrear la sensación de un vehículo autónomo en una exhibición como un salón del automóvil”, reconoció el mes pasado Henry Ford III, responsable de marketing del negocio de rendimiento de Ford. “Es algo que tendremos que pensar y muchas de estas iniciativas serán a través de tecnologías virtuales como esta”.

BMW optó por revelar sus nuevos vehículos a los periodistas el 7 de septiembre en su sede de diseño en Múnich, en lugar de hacer una presentación ostentosa en Fráncfort. Su máximo ejecutivo, Harald Krueger, el director de desarrollo, Klaus Froehlichand, y el responsable de diseño, Adrian Hooydonk, pasaron tres horas explicando las características de los nuevos vehículos.

Audi, por su parte, decidió que era mejor presentar su renovado sedán A8 ante 2 mil invitados en Barcelona en julio y ofrecer talleres sobre inteligencia artificial que organizar una conferencia de prensa de 15 minutos en el salón del automóvil.

Fiat, Peugeot y Citroën, que representan casi una cuarta parte de las ventas de automóviles en Europa, están entre los que no tienen presencia en el evento de Fráncfort. Ford está reduciendo su presencia, pues ya no realiza la conferencia de prensa tradicional y no revela nuevos modelos.

En un signo de los tiempos, los proveedores de automóviles como Continental y Delphi han recibido preciadas franjas horarias temprano por la mañana en Fráncfort normalmente reservadas para los fabricantes de automóviles más grandes.

Ralf Speth, máximo ejecutivo de Jaguar Land Rover, predijo que más fabricantes se replantearán el papel de las exposiciones tradicionales de automóviles debido a su costo.

“Los salones del automóvil tienen su importancia”, dijo Speth el mes pasado. “Pero la pregunta es: ‘¿cuánto cuesta un salón del automóvil?’. Supongo que más y más empresas se están haciendo esta pregunta”.

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